El entrenamiento que los occidentales olvidamos
Según Erwan Le Corre, un cuerpo inteligente sabe cómo convertir la fuerza y la velocidad en una cantidad casi infinita de movimientos prácticos. Porque según este francés, el puntro débil del entrenamiento moderno es que está domesticado. Ante una emergencia, un incendio, una inundación, un terremoto), Le Corre piensa que de nada nos servirían unos bíceps de gimnasio o la típica chocolatina cultivada a fuerza de abdominales y dieta.
Con MovNat Le Corre hace que sus alumnos redescubran su naturaleza biológica y liberen al salvaje que llevan dentro. En Itacaré, el puebelecito donde está su base, no hay para entrenar más que arena, playas, árboles, troncos, o rocas. Y es más que suficiente… Porque su sistema consiste precisamente en correz descalzos, andar sobre troncos, cargar a un compañero a hombros, lanzarse piedras y palos, nadar, escalar, saltar haciendo de esos palós pértigas… Para desarrollar las diez habilidades básicas sonre las que se sustenta el MovNat: caminar, correr, saltar, gatear, escalar, mantener el equilibrio, lanzar, levantar, defenderse y nadar.
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